A don Eugenio Gordienko, “don EGO” como fue conocido entre sus amigos,  lo podemos considerar de muchas maneras.  Soñador, visionario, futurista, lo cierto es que su vida profesional y personal ha sido una gran inspiración para quienes tuvimos el privilegio de conocerlo.

 

Don Eugenio siempre se abrió paso en la vida con tenacidad, dedicación y esfuerzo, dejando un camino maravilloso plagado de oportunidades para todos los que caminaron a su lado. Un sitio maravilloso en el cual se han conectado con la naturaleza muchísimas personas alrededor del mundo, un lugar que ha permitido a muchas personas darle un futuro mejor a sus hijos.

 

Don Eugenio fue motor de cambio, formó empresas, construyó puertos , puentes y edificios emblemáticos , dejando un legado de obras que sin lugar a duda han sido fundamentales para el desarrollo y el progreso de nuestro país.

 

Como adelantado a su época y no quedando satisfecho con las grandes obras que impulsó, una mañana a inicios de los años setenta desembarcó junto a su amigo Guillermo Carranza en Playa Mantas y de inmediato reconoció el potencial que tenían por delante, esa dichosa mañana inicio un largo camino, un camino con el nombre “ Punta Leona”.

 

 

Por César Vargas Acuña

Este es un proyecto con vida propia que cambia y evoluciona, se transforma y avanza.  Siempre con cierta  dosis  de nostalgia de muchos momentos bonitos en familia , de amistad y camaradería y con ese entusiasmo que caracterizaba a don Eugenio  para enfrentar las dificultades y construir el futuro.

Definitivamente don Eugenio dejó su huella indeleble en la vida de muchas familias costarricenses al soñar y hacer realidad el proyecto del cual hoy todos gozamos. Con esta edición especial, de la cual tanto disfrutaba su lectura, queremos preservar su esencia, y aunque nunca será suficiente, queremos dejar evidencia de lo agradecidos que estamos por dejarnos disfrutar de este hermoso lugar.

 

¡Eternamente agradecidos!